En prácticamente todos los puntos de venta al por menor de los
Estados Unidos, los clientes tienen la posibilidad de pagar sus
compras con tarjeta de crédito o de débito. Sin embargo, en el 99%
de las lavanderías de autoservicio no existe la opción de pagar los
lavados y los secados con este medio.
Antiguamente, bien no existía la tecnología necesaria o bien era
muy cara. Sin embargo, los tiempos han cambiado. Si intenta
alcanzar una ventaja competitiva o impulsar sus beneficios,
reequipar la lavandería con lectores de tarjetas de crédito/débito
sería una excelente manera de conseguirlo.
Estadísticas
Las estadísticas de las tarjetas de crédito y de débito
respaldan el argumento a favor de la incorporación de dispositivos
que acepten tarjetas en los equipos de las lavanderías.
Según la página web de MasterCard y Visa, a finales de 2010
había más de 960 millones de tarjetas de crédito y de débito en
circulación en los Estados Unidos. Asimismo, según "The Survey of
Consumer Payment Choice" (La encuesta de la elección de pago del
consumidor), realizada por el Banco de la Reserva Federal de
Boston, la probabilidad de que los consumidores paguen importes más
elevados aumenta cuando pagan con tarjetas de crédito o de débito,
en comparación con los importes que pagan en efectivo.
Tennessee, pionera
Cuando Ed Schmidt decidió abrir una lavandería en Athens
(Tennessee), deseaba poner a disposición de sus clientes una
flexibilidad óptima.
The Sullied Duck abrió sus puertas en junio de 2010 y fue la
primera lavandería de Tennessee equipada con un sistema de pago con
tarjeta de crédito/débito para sus clientes. El sistema está
instalado en 20 de las lavadoras y secadoras, con lo que los
clientes tienen la opción de pagar con monedas o con tarjetas de
crédito/débito.
El sistema de pago con tarjeta de crédito/débito ha tenido éxito
entre los clientes, puesto que ya no tienen que ir cargados con un
montón de monedas. El uso de tarjeta de crédito/débito hace más
eficiente el proceso de lavandería, ya que los clientes no
necesitan buscar dinero en efectivo ni cambiar antes de utilizar
las máquinas.
Aproximadamente el 30% de los clientes se decanta por la opción
de la tarjeta de crédito/débito frente al 70% restante, que
prefiere continuar utilizando monedas.
Asimismo, la lavandería de autoservicio también proporciona la
máxima flexibilidad gracias a su combinación de equipo. Ofrece 21
lavadoras Speed Queen con capacidades de carga entre los 9 kg y los
36 kg, y 23 secadoras con capacidades de carga entre los 14 kg y
los 34 kg. Los diferentes tamaños permiten a los clientes elegir la
opción que más se adapte a sus necesidades.
Quantum Silver, el sistema de control patentado por Speed Queen,
ha sido una herramienta de gran ayuda para Ed, ya que le permite
controlar la actividad de la tienda, incluyendo el uso de las
máquinas y el consumo de agua. Quantum Silver también permite a los
clientes seleccionar diferentes ciclos de lavado con distintas
temperaturas y niveles de llenado.
Ed quería tener la seguridad de que sus clientes quedaban
contentos con los servicios de su establecimiento, así que añadió
comodidades, como una red Wi-Fi, televisiones de pantalla plana,
una sala de espera para adultos y otra para niños con videojuegos;
así, tenía la certeza de agradar a todos los públicos. Además,
también ofrece un servicio de entrega y posterior recogida, para
aquellas personas que por falta de tiempo o por trabajo no pueden
quedarse durante el tiempo que se lava la ropa.
Rendimiento de la inversión
Generalmente, las lavanderías autoservicio tienen un alto
rendimiento de inversión sin tener apenas costes de trabajo.
Durante el primer año tienen un rendimiento de inversión potencial
de hasta un 15% o 20% y un umbral de rentabilidad inferior a un
año.
Ed destaca que la lavandería de autoservicio ha sido una buena
inversión. El establecimiento ha estado generando beneficios desde
el tercer mes de la apertura. Ed atribuye el éxito cosechado a una
combinación de factores: servicio, equipo, ambiente y el valor
añadido de los beneficios disponibles.
Los clientes aprecian el valor de las máquinas Speed Queen,
reconociendo que son de gran calidad, ofrecen mejores ciclos de
lavado y son seguras. Las comodidades, unidas a buen servicio de
atención al cliente, contribuyen a mantener un flujo de asistencia
constante y una clientela fija.
Las máquinas de tarjeta de crédito/débito han ayudado a The
Sullied Duck a tener su ventaja competitiva. Los clientes están
utilizando ciclos más caros, ya que no tiene que ir cargados con
monedas y están dispuestos a separar las cargas más grandes,
utilizando para ello distintas máquinas. Con la cantidad de gente
que confía día a día en las tarjetas de crédito, indudablemente el
sistema se hará más popular con el tiempo.
La importancia de un distribuidor adecuado
Cuando Ed decidió abrir The Sullied Duck, se asoció con Star
Distributind de Tennessee. Desde el primer día, colaboraron con él
proporcionándole información sobre el sector de la lavandería,
incluyendo la elección de la ubicación, el distribución del
establecimiento y la combinación del equipo. Asimismo, ayudaron a
Ed a concertar la financiación a través de Alliance Laundry
Systems.
Star Distributing tuvo un papel crucial a la hora de instalar el
sistema de tarjeta de crédito/débito, ya que ellos ya estaban
familiarizados con la instalación y se aseguraron de que The
Sullied Duck contase con las máquinas adecuadas para el
sistema.
Star Distributing sigue siendo un recurso para Ed; van al
establecimiento a realizar tareas de mantenimiento y a impartir
formación, con el objetivo de que Schmidt y su plantilla siempre
estén informados sobre los últimos avances del sector. El socio
distribuidor de Ed continúa siendo un punto de referencia, ya que
continúa desarrollando y expandiendo su negocio.